¿Cómo afecta la enfermedad periodontal a nuestra salud bucal?

La enfermedad periodontal es una infección, y subsecuente inflamación, de los tejidos anexos al diente: encía, hueso y ligamento periodontal. Esta se produce por una acumulación de placa a nivel del cuello del diente, en el espacio existente entre la encía y el diente.

Hay ciertos cuadros en los que no se observa la presencia de placa, pero suelen ser cuadros muy raros, agresivos y con componentes genéticos o sistémicos (por ejemplo, un mal sistema inmune).

¿Cuáles son los principales síntomas de las enfermedades periodontales?

El síntoma diferencial es el sondaje aumentado: una encía sana no debe presentar más de 3mm de distancia desde la encía al hueso. Cuando esta distancia aumenta se diagnostica una enfermedad periodontal o piorrea.

 

Otro síntoma principal de la enfermedad periodontal es el sangrado, durante el cepillado, al pasar el hilo o durante el sondaje en clínica. Una encía sana no debe de sangrar nunca, si se produce sangrado, pero no hay un sondaje aumentado, se trata de una gingivitis (inflamación de la encía, sin afectación del hueso ni del ligamento periodontal).

 

Hay ciertos casos, como son los fumadores, donde, debido a la constricción de los vasos sanguíneos producida por el tabaco no existe sangrado, pero puede estar ocurriendo una enfermedad periodontal grave.

 

Otros síntomas de la enfermedad periodontal son mal aliento, sensación de presión en la boca, dolor al masticar, dolor sordo y difuso de difícil localización, recesiones gingivales dejando aspecto de diente alargado, caries radiculares de imposible tratamiento, sensación y observación de una encía inflamada y separada del diente y, en casos graves, movilidad dental y pérdida dentaria.

La enfermedad periodontal se produce por una acumulación de placa a nivel del cuello del diente.

¿Cuáles son las principales causas de la enfermedad periodontal?

Las principales causas de aparición y mantenimiento de la enfermedad periodontal son:

  • Falta de higiene (en casa y por parte de un profesional); junto con los hábitos, es con diferencia, la causa más importante.
  • Malos hábitos (tabaco, alcohol).
  • Causas sistémicas (asmadiabetes, inmunosupresión, enfermedades autoinmunes…).
  • Herencia genética.

Otras causas menores que pueden influir son el estrés, frecuencia de comidas y dieta y contacto con ciertos espectros bacterianos (se ha visto y estudiado que es común compartir bacterias en el ámbito familiar o de la pareja, así como similitud del espectro bacteriano de una madre con su hijo).

 

¿Qué tratamientos existen para corregir las enfermedades periodontales?

Tras establecer un correcto diagnóstico y circunscribir las áreas de afectación, el primer paso es realizar un raspado y alisado radicular bajo anestesia. Este proceso consiste en la retirada de todo el sarro y la placa que pudiera hallarse bajo la encía para permitir que se desinflame la encía y recupere una distancia normal respecto al hueso.

Los días posteriores a este tratamiento pueden sentirse molestias al comer, al frío, o en casos graves, movilidad, ya que muchas veces el sarro debajo de la encía actúa de ferulización manteniendo los dientes juntos, dando una falsa sensación de estabilidad, pero con agravamiento progresivo de la infección.

También puede experimentarse tras este tratamiento que la encía retrocede y da la impresión de diente más alargado. Esto suele preocupar mucho a los pacientes, pero normalmente denota una mejoría del proceso, ya que la distancia desde la encía al hueso disminuye y se recupera la posición normal.

 

¿Cómo es el mantenimiento del tratamiento?

Tras este primer tratamiento se agenda una revisión a las dos semanas y, de ser necesario, se realiza un mapeo de la encía (periodontograma) para ver exactamente las profundidades de sondaje y tomar una primera referencia, ya que al ser un proceso crónico será necesario ver la evolución del paciente.

Según la severidad del proceso se protocolizarán revisiones cada 3-4 meses y, si hay mejoría de la enfermedad, estas revisiones se van espaciando, pero en cada cita será necesario realizar un mantenimiento del raspado y alisado radicular.

Si tras un año de control no se observa mejoría del proceso, se plantearán tratamientos adicionales que pueden ser quirúrgicos, para eliminar la infección de forma más directa, o regenerativos (aunque esto suele aplicarse a casos y localizaciones muy concretas ya que no siempre se puede regenerar).

¿Cómo afecta la enfermedad periodontal a la vida de los pacientes?

Lo más importante de este tipo de enfermedades es saber que, en la gran mayoría de los casos, se tratará de un proceso crónico, que requerirá de atención y tratamiento durante toda la vida del paciente, con episodios de agudización y episodios de sintomatología leve o casi inexistente.

Por tanto, lo más importante es la concienciación del paciente y el control periódico profesional. La afectación de calidad de vida puede ser desde muy leve, con ligeros sangrados de encías, mal aliento y acumulación de sarro, hasta una afectación más grave con implicaciones estéticas y psicológicas (recesiones gingivales, percepción de diente largo…) y/o funcionales (dolor e inflamación, movilidad dental y pérdida de dientes, caries radiculares imposibles de tratar que conlleven la pérdida de la pieza, dificultad para comer y masticar…).